El origen de esta tradición se remonta a una Latinoamérica indígena, dentro de las culturas Azteca y Maya, donde se acostumbraba que cuando una joven se aproximaba a sus 15 años, se le retiraba de su familia con el fin de prepararla para sus deberes como adulta, madre y esposa. Durante un tiempo se le enseñaba la historia y tradiciones de su gente y al volver a su pueblo, ya en sus 15 años, se le recibía como una mujer, con una gran celebración.
Cuando llegaron los conquistadores la tradición de la quinceañera se integró a la religión Católica y después de 500 años continúa siendo un rito simbólico, donde una niña se convierte en mujer.
Actualmente esta tradición ha cambiado en varios aspectos. En ocasiones los preparativos tomas hasta un año y tradicionalmente la jovencita elige un vestido muy especial, zapatos de tacón alto para el protocolo y bajo para la fiesta, con una corona o tiara y algunas llevan en las manos un ramo de flores.
Se acostumbra que el día de la celebración, en la mañana, familiares y amigos le canten la tradicional “Mañanitas”, después van a la iglesia con la joven para celebrar una misa especial por su cumpleaños.
En horas de la noche participan en una gran fiesta animada con mariachis y música moderna, cena completa, baile y un elegante pastel.
El evento tiene muchos elementos tradicionales, algunos más fuertes que otros como la del padre al cambiar las zapatillas por zapatos de tacón y colocarle un anillo como símbolo de la aceptación del cambio natural de su hija.
Entonces el padre baila la primera pieza musical con su hija, preferiblemente un vals, y después la presenta a sus acompañantes a “Chambelanes” para que puedan bailar y así dar comienzo a la tan esperada fiesta.
Se le cantan “Quince Primaveras” mientras 15 amigas desfilan ante ella, cada una ofreciéndole una rosa como símbolo de bienvenida a su nueva etapa en el círculo de Amistad que las rodea para luego apagar quince velas mientras el público le canta su tradicionel “feliz cumple años”
Se realiza el brindis central ofrecido por los padres a la Quinceañera y en compañía de los visitantes.